¿Cómo me preparo?

Quien mejor que la Santísima Virgen María para mostrarnos el camino hacia su hijo, nuestro Señor Jesucristo; un camino que solamente tomados de su mano podremos avanzar hasta la gran meta: el paraíso. Esta Jornada Mundial de la Juventud es sin duda un momento especial para tomarnos de la mano de María, ya que toda la Jornada esta dedicada a ella, por esta misma razón surge el Festival Mariano Juvenil como una preparación para vivir más profundamente esta experiencia JMJ con la Santísima Virgen María.

En estos tiempos donde la juventud es cada vez más acosada por las ofertas del mundo y los engaños del maligno (Rm 13, 12), la vida de oración es la respuesta a toda dificultad, – Revestíos más bien del Señor Jesucristo, y no andéis tratando de satisfacer las malas inclinaciones de la naturaleza humana (Rm 13, 14) – es la forma en la que Dios se comunica con nosotros brindándonos su amor y su amistad, como lo vivió Santa Teresa de Ávila – tratar de amistad estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama (LV 8, 5)

Para esta experiencia con Jesús y la Virgen María debes prepararte de la mejor manera. Dios en su insondable misericordia permitió que su Santísima Madre nos diera guías practicas para mantenernos firmes en el camino de la gracia.

Comienza por hacer un plan de oración diaria y semanal:

  1. Cada día dedica mínimo 30 minutos  de oración en la mañana y otros 30 minutos de oración antes de ir a dormir. Este tiempo aprovéchalo para tratar de amistad con Dios y consagrarle tu día desde que inicia hasta que termina.
  2. Los 30 minutos de la mañana puedes dedicarlos a la meditación del evangelio del día, guardando en tu corazón – a imitación de María – una palabra que te acompañe durante toda tu jornada.
  3. Complementa tu día con el rezo del Santo Rosario, toma la determinación de rezarlo al menos una vez al día, la Virgen María ha dicho que podrías rezar hasta tres partes del rosario al día si te lo propones.
  4. Alimenta tu cuerpo espiritual con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, asistiendo a la Santa Misa con frecuencia especialmente los domingos.
  5. La Virgen nos invita a mantener un corazón puro, por eso nos pide acudir al Sacramento de la confesión, donde con un corazón contrito y humillado nos acercamos a Jesús, el cual nos concede el perdón de nuestro pecados.
  6. Durante la semana compartes y dialogas con muchas personas: amigos, vecinos, familiares, etc. Pero en algún lugar, quizás muy cercano a ti, hay una capilla donde Jesús Sacramentado espera por ti, no dejes pasar esa oportunidad de compartir un tiempo con aquel que te lo ha dado todo.

“Ahora más que nunca es urgente que seáis los “centinelas de la mañana”, los vigías que anuncian la luz del alba y la nueva primavera del Evangelio, de la que ya se ven los brotes. La humanidad tiene necesidad imperiosa del testimonio de jóvenes libres y valientes, que se atrevan a caminar contra corriente y a proclamar con fuerza y entusiasmo la propia fe en Dios, Señor y Salvador.”
  – San Juan Pablo II 

 

ORACIONES

 

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